sábado, 16 de febrero de 2013

Ghosts never die

     Camina por el estrecho sendero acompañado de fantasmas, los dejados atrás, los que le rodean y los que le aguardan con guadañas. Con su mochila cargada de recuerdos, de lágrimas disecadas en secos pañuelos no hace más que avanzar retrocediendo.

     Ciego por no querer ver, se alimenta con venenos varios por consolarse intentando olvidar lo inolvidable, imaginar lo inimaginable, ansioso por volar con alas de papel mojado, débiles, insignificantes. Incapaz de cerrar pasados para abrir futuros, de cortar estas cadenas invisibles, férreas y rígidas.



domingo, 18 de noviembre de 2012

You used to be there

     Recuerda su inocente sonrisa brillar ante los avisos, ignoraba la tristeza producida por la ausencia.

      Llegó el día y las bromas acompañadas de risas vacías persistieron, la situación se perdía en el recuerdo sin control, su mirada juvenil no concebía el drama.

     Poco a poco iba sintiendo lo que el mundo le advertía, el vacío. Los días pasaban y aquel fantasma ocupaba las habitaciones silenciosas, las charlas mudas, las risas solitarias. El tiempo suponía un castigo donde pocas cosas hacían sentir alivio.

     Jamás había apreciado con tanto ímpetu el valor de la compañía, la necesidad de tenerle cerca, de hallar su presencia entre las paredes de ahora un frío hogar.


martes, 23 de octubre de 2012

Consumido por lo desconocido.

     Me consumo mirándote en la lejanía, dando caladas a ese sentimiento que me desgarra, siento el calor de tu mirada en mis pulmones, mi respiración se para. Eres mi adicción envuelta en seda, mi droga benévola.


     Todo forma parte de un extraño guión polvoriento, abandonado por el tiempo en un cajón de un escritorio en algún lugar lejano a la realidad, solo ante el capricho del azar, o quizá de la valentía. Veo necesario un cambio en el argumento, un hecho que desencadene un final en la historia, pero no encuentro la vía.

     Impotente por los hechos inexistentes del cercano pasado, solo puedo formularme preguntas con respuestas poco esperanzadoras acompañadas por lágrimas amargas con sabor a dosis finalizada.


martes, 25 de septiembre de 2012

I will always love you.

     Lanzas un grito mudo al cielo proclamando tu inocencia, clamas que no tienes la culpa, sufres un segundo abandono. Intento decirte que no es así, que esta vez es todo distinto, que tu, y sobre todo yo, hemos cambiado a lo largo de estos años.

     Me hubiera gustado no dejarte ahí otra vez, sola, cansada por el paso del tiempo y por tu vida frustrada. Ojalá pudiera decirte que estaré contigo cada tarde de este eterno invierno, haciéndote vibrar con algo animal, tan solo entre tu y yo.

     Solo espero que con la clara luz de cada mañana, un rayo de sol pueda ayudarte a entender que si no fuera por amor no te habría abandonado, eres mi compañera de fatigas, de lloros y alegrías, y no puedo enloquecer contigo si no tengo fuerzas, te mentiría a ti, a mi, a nosotros.

     Queda mucho por dar de nosotros, instantes de euforia, y se que solo llegarán si ambos somos felices, por eso, no es un adiós, tampoco un hasta luego o pronto, tan solo es un volvernos a conocer, con un recuerdo del pasado, y con un escenario diferente.




   

domingo, 23 de septiembre de 2012

She left, She's free.

Me cuesta admitirlo, hacerme a la idea, pero ya nada puede cambiarlo.

Me cuesta admitir que no volveré a oír esa frase, al menos no con tu voz.

Me cuesta admitir que no sonará otra vez el teléfono, siendo tu, con la que hablaba en cada idioma que ambos conocíamos.

Me cuesta admitir que no disfrutaré nunca más de aquellos paisajes con tu alegre compañía, aquellas playas que eran pura melodía veraniega, hoy son ríos de dolor invernal.

Me cuesta admitir que ya no tendré aquella infantil alegría al hacer nuestros postres, me la ha arrebatado la vida.

Me cuesta admitir que ya no estás, que te has ido sin decir adiós, o simplemente lo has ido haciendo a lo largo de estos últimos años, poco a poco, suave e intrascendentemente hasta este gris día.

Salpico este escrito con lágrimas cargadas de recuerdo, lo único que me acompaña ahora. Tan solo espero que allá donde estés, hayas por fin encontrado esa sonrisa que hace tiempo que no lucías.






martes, 21 de agosto de 2012

Summer Camp


     Llegaba el primero, solo, asustado por lo desconocido.
     Los árboles crecían a metros por segundo, el mundo cambiaba y yo no sabia donde quedarme.

     Poco a poco ibais llegando, hasta el punto que nos sentaron a todos en un jardín repleto de nuestras “amigas” las hortigas. Nos presentábamos uno a uno, con las mismas frases, para no quedar mal ante el resto.

     La situación dió un vuelco, la felicidad se iba apoderando de mi poco a poco de una forma curiosa e intrigante. Pasaban las horas como segundos, los días como minutos, las partidas a “culo”, “pichurri/chimichurri”, y alguna que otra a “cuadrado” llenaban nuestros escasos momentos de “official break”, compaginadas con horas de relajadas clases, y alguna que otra actividad, siempre acompañadas de las risas y la buena compañía.

     No sabía como expresar mi felicidad, mi sorpresa, de la manera más adecuada, pero me brindaron la oportunidad perfecta, para agradecer a 10 personas a la vez ser tan especiales. Las cartas. Aquellos trozos de papel que nos daban para escribir algo, normalmente de forma anónima y dejarlos en una caja de la cual más tarde iban a salir para ser leídos en público.

     Amargamente aquel lejano 15 de Agosto llegó, poco a poco el sonido de las cremalleras de las maletas, el ruido de las mismas bajar por las escaleras, se iba apoderando de un albergue adormecido por el cansancio acumulado. El desayuno fue interrumpido por el bus que iba a llevar a muchos a Madrid, las primeras lágrimas caían por las mejillas de la gente, otras iban por dentro, las despedidas, aunque sean “hasta pronto” y después de todo lo vivido, fueron realmente amargas.

     Pasaron un par de horas donde la gente que iba a irse en coche cerraba maletas, esperaba a sus padres, y no se si por suerte, llego mi turno. Fue demasiado para mí, tras tantos días, con tantas anécdotas y sentimientos me derrumbé, no había llegado al final de aquella escalera cuando mis ojos dejaron caer las primeras lágrimas, que más tarde, abrazando uno a uno iban a ser más pesadas, densas y con mayor sentimiento.

     Solo puedo dar las gracias, a cada una de las personas que han hecho que una pesadilla que iba a durar 15 dias se conviertan en el sueño de mi vida, y que el resto de días que iban a ser mi sueño, se conviertan en una pesadilla por estar sin ellos. GRACIAS.

Dear Princess


     Darte las gracias por estos maravillosos quince días me parece algo demasiado sencillo, algo que no cumple las expectativas. Aquellos gestos que transmitían tanto... merecen algo especial.

     La tristeza nos acompaña ahora, el recuerdo de algo tan bonito como complejo, algo que solo nosotros entendíamos, me hacía sentir especial, era algo que rompía esquemas, huía de los tópicos.
Has llegado a significar mucho para mi, por eso no concibo ahora un año (Porque ya estoy contando los días para verte el verano que viene aquí cerquita) sin ti, sin tu sonrisa, sin tus risas, sin tus ojos...y aunque parezca curioso, sin tu olor, aquel que tan loco me llevaba, simplemente por notarlo cerca de mi.

     Recuerdo cada uno de los momentos que he pasado junto a ti, como un tesoro, guardado con llave en el lugar mas remoto. Las despedidas nunca fueron mi especialidad, por eso se que no fue la mejor, no podía pensar en aquel momento, era un novato, las lágrimas caían por mi cara sin control, los sentimientos eran imposibles de esconder en aquel momento, y el tiempo cada vez pasaba más rápido según avanzaban las milésimas.

     El primer capítulo de esta historia se ha cerrado de una manera casi perfecta, solo espero que el resto sigan su línea para que esta historia de mucho de si, gracias princesa, te quiero.

     “Baby you light up my world like nobody else”

     “Sense tu jo no puc, sense tu si no hi ets, sense tu jo, no soc ningu”

     “Nevermind I'll find, someone like you”