miércoles, 1 de mayo de 2013

Like the wind


" Et donaria amor si poguessis tornar-me'n,
et donaria amor si ens poguessim mirar,
et donaria amor si poguessis parlar-me
ho donaria tot si et pogués estimar"
El far del sud, Sopa de cabra.

"El nostre amor és com el vent,
no puc veure'l, 
però si notar-ho"
Un passeig per recordar.



domingo, 21 de abril de 2013

Free my best smile

     Sus dedos entrelazados cortan la brisa marina, las olas viejas, rotas y desgastadas llegan a los inestables pies. El ardor del oleaje enmudece la escena, se apodera de las miradas perdidas, dos jóvenes, dos vidas paralelas, un cruce de caminos, una noche veraniega.

     Besos fugitivos, abrazos infinitos, pasos indefinidos a lo largo de una solitaria orilla. Finas caricias sobre su piel de porcelana, tan blanca, tan inocente.

     Protagonistas de la vida, de la felicidad, dos sonrisas iluminando su playa infinita. ¿Por qué no?


sábado, 20 de abril de 2013

Un gran petitó

     Aquell petitó per fi va complir el seu somni, aquell que il·luminava el seu inocent somriure. Van passar els anys, va crèixer, però no oblidà pas el seu objectiu, ho desitjava cada cop més, i més, fins i tot va passar a ser una obsessió, ho anhelava més que altra cosa.

     Els imitava, volia ser com ells, moure's com ells, fer vibrar cada persona de la graderia amb el seu joc, amb la seva determinació. Cada dia es nugava els patins amb més força, la força d'un somni. Cada dia patinava més ràpid, la rapidesa d'un somni.

     Aquella vesprada va arribar, les llàgrimes no podien caure, eren gotes de suor per la cara, després d'onze anys ho va fer, va nugar-se els patins com ells, amb la seua força, va patinar com ells, amb la seua rapidesa, fins i tot, ho va fer amb ells. Va donar un somriure a cada persona de la graderia, l'espentaven en cada jugada per seguir avant amb seu somni aconseguit. El petitó mai oblidarà el seu 18 d'abril de 2013.


miércoles, 13 de marzo de 2013

My pillow, my love.


     Cierra la puerta, pone su música, empieza a temblar, las primeras gotas astilladas rasgan sus mejillas. La tímida luz penetra por la ventana entreabierta, enrojece la habitación, las paredes crecen mientras él empequeñece, las sábanas siguen húmedas, su almohada mojada.

     Los días pasan pero no avanzan, salta sin despegar sus pies de plomo, estancado, solo cambia los pañuelos con los que seca cada vez su más afilada tristeza. La ve en cada rincón, la sueña en cada habitación, la siente en una lejanía cercana, ama su fantasma.

     Los ojos escuecen, el gélido cuerpo tiembla, las manos no responden, la música ha parado, el despertador suena, otra vez la misma luz, otra vez el mismo día, otra vez el mismo fantasma, otra vez las mismas lágrimas.



sábado, 16 de febrero de 2013

Ghosts never die

     Camina por el estrecho sendero acompañado de fantasmas, los dejados atrás, los que le rodean y los que le aguardan con guadañas. Con su mochila cargada de recuerdos, de lágrimas disecadas en secos pañuelos no hace más que avanzar retrocediendo.

     Ciego por no querer ver, se alimenta con venenos varios por consolarse intentando olvidar lo inolvidable, imaginar lo inimaginable, ansioso por volar con alas de papel mojado, débiles, insignificantes. Incapaz de cerrar pasados para abrir futuros, de cortar estas cadenas invisibles, férreas y rígidas.



domingo, 18 de noviembre de 2012

You used to be there

     Recuerda su inocente sonrisa brillar ante los avisos, ignoraba la tristeza producida por la ausencia.

      Llegó el día y las bromas acompañadas de risas vacías persistieron, la situación se perdía en el recuerdo sin control, su mirada juvenil no concebía el drama.

     Poco a poco iba sintiendo lo que el mundo le advertía, el vacío. Los días pasaban y aquel fantasma ocupaba las habitaciones silenciosas, las charlas mudas, las risas solitarias. El tiempo suponía un castigo donde pocas cosas hacían sentir alivio.

     Jamás había apreciado con tanto ímpetu el valor de la compañía, la necesidad de tenerle cerca, de hallar su presencia entre las paredes de ahora un frío hogar.


martes, 23 de octubre de 2012

Consumido por lo desconocido.

     Me consumo mirándote en la lejanía, dando caladas a ese sentimiento que me desgarra, siento el calor de tu mirada en mis pulmones, mi respiración se para. Eres mi adicción envuelta en seda, mi droga benévola.


     Todo forma parte de un extraño guión polvoriento, abandonado por el tiempo en un cajón de un escritorio en algún lugar lejano a la realidad, solo ante el capricho del azar, o quizá de la valentía. Veo necesario un cambio en el argumento, un hecho que desencadene un final en la historia, pero no encuentro la vía.

     Impotente por los hechos inexistentes del cercano pasado, solo puedo formularme preguntas con respuestas poco esperanzadoras acompañadas por lágrimas amargas con sabor a dosis finalizada.